miércoles, 12 de octubre de 2016

Jornadas 40 años de Feminismo en Gijón ( octubre 2016). Centro Antiguo Instituto

Exposición en la segunda planta

Día 10: Las aportaciones del Feminismo a la cultura política de la democracia
Día 11: Nuestros cuerpos, nuestras vidas
Día 12: Derivas y desafíos de la igualdad

Día 14: Presentación del libro de la historiadora Carmen   Suárez
"Ciudadanía (des)igualitaria. El feminismo asturiano  entre el Franquismo y la Transición"
                      20 h. en  Librería La buena Letra.
                      C/ Casimiro   Velasco 12 Gijón













martes, 6 de septiembre de 2016

¿Libertad?


Una reflexión sobre la forma de vestir de la mujer musulmana
 Eran todas tan distintas, unas tapadas por completo, otras solo la cabeza o el pelo, muchas vestidas de esa forma que aquí llamamos normal. Vimos de todo. Y preguntamos, preguntamos a Essam, nuestro guía en Egipto, que porqué. Aquel día me sorprendió mucho la respuesta, ahora no tanto, después de mucho tiempo viendo, leyendo, reflexionando.
 
Essam nos dijo que el dinero era la principal causa, sobre todo entre las jóvenes. Nos dijo que las pobres, con un par de telas se arreglaban, las que tenían más posibles, compraban ropa y ropa de todo tipo. A veces pienso que nos lo dijo para quitarnos de en medio, pero creo que no, que esa era también una razón aparte de muchas otras y una de ellas, la principal: la libertad. Pero no la libertad mal entendida y viciada que estos días leemos a las mentes rápidopensantes, esa que dice que son ellas las que libremente escogen. ¿Es libre alguien que "escoge" tapar todo su cuerpo para no incomodar a su comunidad?, ¿qué libertad es esa que pone sólo en las mujeres el yugo de la decencia y la moralidad de su religión?
 
Yo no me lo creo. Yo creo que el fondo de la cuestión es que hoy, 2016, las mujeres de muchos países, de muchas culturas, de muchas religiones, no son libres. No pueden decidir. ¿Puede una mujer musulmana bañarse en la playa? Sí, le dice su comunidad, pero hazlo completamente tapada. No, le dice occidente, con la hipocresía y el cinismo de una supuesta ofensa por una prenda de vestir, que alguien con mentalidad capitalista vio como un nicho de negocio.
 
El problema no es el burkini, el problema es la ceguera de una cultura patriarcal que impone sus prejuicios y sus vicios siempre sobre las mismas. Igual de opresor es quien se ofende con el cuerpo de una mujer y la obliga a taparse o a vestirse según equis estereotipo, como aquel que la obliga a quitarse una prenda en un espacio público, argumentando lo que no tiene explicación. El resultado es siempre el mismo: la humillación de las mujeres, la negación de su cuerpo y de su libertad, pero esa libertad real, esa que nos dice que las mujeres también somos personas y ciudadanas de libre derecho.
 
Mientras tanto, sigan mareando la perdiz y quedando en superficialidades, que otras seguiremos gritando.
                          Blanca Esther Baranda Rilo
 

Lega, lega, legaliza queeee???

El argumento moral de la libre disposición del cuerpo por parte de la mujer podría tener sentido en un mundo ideal en el que 8 de cada 10 prostitutas no estuvieran directa o indirectamente bajo el control de mafias nacionales e internacionales. Como no es el caso, dudo mucho que ellas puedan hablar en nombre de esa mayoría de mujeres que han salido engañadas de sus países para ejercer la prostitución, del mismo modo que nada tiene que ver con la prostitución “de lujo”, que se sitúa lejos del alcance de las mafias. Me parecería poco juicioso pensar que porque existan voces minoritarias (y quizá genuinamente libres en el ejercicio) a favor de la legalización se pudiera extrapolar la demanda al conjunto del colectivo
 
En mi opinión los argumentos a favor de la legalización de la prostitución son muy difíciles de sostener con evidencia empírica en la mano. Primero, porque es falso que la demanda de prostitución sea inelástica y no se pueda incidir sobre ella. Segundo, porque la legalización no sólo no aflora el mercado negro de la prostitución sino que lo expande y engorda a las mafias que se nutren de él. Tercero, porque la prostitución se parece más a una forma de esclavitud que a un trabajo remunerado ordinario a tenor de sus secuelas. Y por último, porque las organizaciones de prostitutas que defienden la legalización no se parecen en nada a la inmensa mayoría de damnificadas por la explotación sexual.
 
 Desde mi punto de vista, las políticas más efectivas sobre la prostitución son las que se plantean en los países abolicionistas del norte de Europa: sanción a los proxenetas y usuarios, dando una vía de salida y reinserción a la prostituta, la victima genuina. La prostitución supone en casi todos los casos una cosificación de la mujer y es una actividad que se mueve en la periferia social, entre la marginalidad y la delincuencia. Cualquier política pública que quiera abordar este tema debe tener presente que la principal prioridad es la defensa de la mujer, de ahí que crea que la mejor manera de hacerlo sea penalizando la explotación sexual y no dándole carta de naturaleza.
                                        Jessica Castaño 


 

domingo, 4 de septiembre de 2016

NUNCA TE OLVIDAREMOS PILAR


 Con lágrimas en los ojos y viendo al cielo No se puede decir otra cosa que GRACIAS
Gracias a esa gran mujer por darnos la oportunidad de compartir cada momento en el cual nos enseñó lo valiosa que es la vida, nos enseño a sonreír a luchar a amar y vivir cada instante intensamente.

Te decimos adiós y aunque queda un espacio vació que nadie puede llenar en nuestros corazones nadie te podrá olvidar porque es ahí donde vivirás por siempre.
Como no recordarte cada día, si eras una de las causas de nuestra valentía para luchar.

A lo largo de nuestra vida, ésta nos regala la presencia de un ser irrepetible al que nosotros tenemos la suerte de conocer. Una persona que su sola presencia irradiaba tanto coraje, que toda aquella que está a su lado se siente fuerte. Mientras sigamos viviendo, formarás parte de nosotras


                                                                                                JÉSSICA CASTAÑO

martes, 9 de agosto de 2016

RECATO PLAYERO

El topless empezó a popularizarse a finales de los años 60 cuando los movimientos feministas adquirieron una gran relevancia. Poder tomar el sol con el pecho descubierto, transgrediendo las costumbres puritanas, suponía  y supone un logro en la lucha por la igualdad de género.

Hoy  es una costumbre tan extendida que no supone ni un escándalo ni un dilema moral para casi nadie. Y digo casi nadie, porque de todo hay.

Me niego a pensar, que las mujeres nos vamos a quedar calladas antes esta tremenda demostración de diferencias.

Nunca entenderé la verdadera misión del top que llevamos las mujeres en la playa o en la piscina, ni porque algunas veces nos ruborizamos, si encontramos a algún amigo. Siempre sintiéndonos culpables. Si algo no puedo ni soportar, es pensar que yo tengo que ir con la parte de arriba de mi bikini y los hombres no, que por cierto algunos tienen  más tetas, y  no tienen  que hacerlo.

¿De qué depende? ¿Qué hay de malo en las  tetas de una mujer  y de bueno en las de los hombres? ¿Cómo les hablamos a nuestros hijos de la igualdad si la misma ley demuestra lo contrario?

Asociaciones ultraconservadoras y pro-familia, recogen firmas para quitarnos derechos al resto de personas, ya que las personas que hacemos topless, somos zafias, y degradamos las playas. Y yo me pregunto, ¿qué harán con los niños en invierno? ¿No podrán ver televisión tampoco.? Porque actualmente hasta para vender un rollo de papel ponen a una mujer con poco ropa. ¿No sería mejor educarlos entendiendo que el cuerpo es algo natural, que cada cual es dueño de el y que no significa ninguna vergüenza mostrarlo?. Todo ello siempre y cuando la actitud sea de respeto con el otro y no de provocación. Los niños no tienen maldad. Las ideas raras están en lo que los educan

En resumen, en  la educación y en la actitud esta el permiso de usar lo que nos venga en gana.  Y no olviden, ultraconservadores, que en las noticias de las 14:00 horas, se ven los cuerpos  descuartizados por  las bombas o los atentados en París, Túnez o Kuwait 

Pero para ustedes es mas recomendable que sus hijos e hijas  vea los muertos y el sufrimiento antes que una revista erótica... No vaya a ser que se nos transforme..

JESSICA CASTAÑO

domingo, 31 de julio de 2016

Pacto social contra la violencia sobre las mujeres del Principado de Asturias 21 de julio 2016

El Consejo Asturiano de la Mujer, las Comisiones de Seguimiento del Protocolo Interdepartamental contra la Violencia de Género y de la Red de Casas de Acogida y el Observatorio Permanente contra la Violencia de Género del Principado de Asturias, junto con todos los grupos parlamentarios y el Gobierno de Asturias han trabajado conjuntamente para lograr este Pacto Social contra la Violencia de las Mujeres del Principado de Asturias en el que se llega a un consenso para redoblar los esfuerzos que se han venido realizando hasta la fecha, sosteniendo e incrementando los servicios, colaboraciones y cooperaciones ya instaurados en la estrategia de protección a las víctimas y aislamiento social de los agresores.
 










 

sábado, 9 de julio de 2016

SASKIA SASSEN

Hoy he tenido el placer de escuchar a la socióloga norteamericana Saskia Sassen, y he llegado a la conclusión de que, a resultas de la globalización económica, el retorno de las llamadas ‘clases de servidumbre’ están compuestas en su mayoría por mujeres migrante.

Se está feminizando la supervivencia. La producción alimenticia de subsistencia, el trabajo informal, la emigración o la prostitución son actividades económicas que han adquirido una importancia mucho mayor como opciones de supervivencia para las mujeres . La participación de las mujeres está creciendo, tanto en los sectores económicos legales como en los ilegales.  El tráfico ilegal de mujeres para la industria del sexo está aumentando como fuente de ingresos y las mujeres son el grupo de mayor importancia en los sectores de la prostitución y la industria del sexo. Las mujeres  entran en el macronivel de las estrategias de desarrollo básicamente a través de la industria del sexo y del espectáculo y a través de las remesas de dinero que envían a sus países de origen. Ambas estrategias tienen cierto grado de institucionalización de las que dependen cada vez más los gobiernos . La exportación de trabajadores y trabajadoras y las remesas de dinero son herramientas de los gobiernos para amortiguar el desempleo y la deuda externa. La tesis de Sassen es que las actuales condiciones sistémicas con altos niveles de desempleo y pobreza, la disminución de los recursos del Estado en lo relativo a los necesidades sociales y la quiebra de un gran número de empresas hacen posible la existencia de una serie de circuitos con un relativo grado de institucionalización por los que transitan sobre todo mujeres: “Estos circuitos pueden ser pensados como indicadores, siempre parciales, de la feminización de la supervivencia, dado que estas formas de sustento, de obtención de beneficios y de garantizar los ingresos gubernamentales se realizan, cada vez más, a costa de las mujeres. Las trabajadoras ‘genéricas’ son el modelo ideal para la economía neoliberal: son flexibles e intercambiables.
 El hecho innegable es que está creciendo el segmento de mujeres que se insertan en el mercado de trabajo global. Para Sassen, “la globalización ha producido otro conjunto de dinámicas en las cuáles las mujeres están desempeñando un rol crítico”.
La globalización de las políticas neoliberales lejos de dejar un saldo positivo para las mujeres, significa mucho más trabajo gratuito y mucho más trabajo mal pagado; además, la lógica excluyente implícita en el neoliberalismo ha empobrecido más a los pobres, que en su mayoría son mujeres.
Todos los datos avalan empíricamente la idea largamente sostenida por el feminismo de la feminización de la pobreza. La globalización, en su versión económica y neoliberal, es un proceso que está ahondando cada vez más la brecha que separa a los ricos de los pobres y ha llevado al límite la lógica del beneficio por encima de cualquier proyecto ético y político de desarrollo humano. En este contexto de ganadores y perdedores, las mujeres no se encuentran entre los ganadores porque su inserción en la nueva economía se está realizando en un terreno marcado por la desigualdad de género. El capitalismo neoliberal  ha renovado el pacto histórico e interclasista con el patriarcado a partir de unos nuevos términos. Ha eliminando una buena parte de las cláusulas, pero ha dejado intacta la médula de ese pacto que se traduce en subordinación a los varones y explotación capitalista y patriarcal.
Esta mujer que se inserta en el mercado de trabajo global se ve atrapada en una jornada interminable  a causa del aumento del trabajo gratuito e invisible del hogar y ahora, además, accede al mercado de trabajo como trabajadora ‘genérica’.
Todos estos motivos muestran la necesidad de que el feminismo construya un discurso crítico hacia la globalización económica. Los datos apuntan a la necesidad de que los argumentos feministas tengan un espacio relevante en los movimientos antiglobalización, hasta el punto de que las alternativas que se formulen al neoliberalismo tengan como uno de sus ejes centrales la desigualdad de género. Esto requiere que el feminismo se articule críticamente contra la feminización de la exclusión social y contra la feminización de la supervivencia.                        
 
                                                                             Jessica Castaño