miércoles, 9 de mayo de 2018

Compromiso=Presupuesto. La lucha sigue. Nos vemos en las calles ¡Ni una menos!

image1.jpeg“Compromiso = Presupuesto. La lucha sigue, Nos vemos en las calles. ¡Ni una menos!” El Movimiento Feminista de Asturias exige que los Presupuestos de Estado para 2018 que debate el Congreso, cumplan el aumento de 200 millones de euros anuales (el 0,04% del Presupuesto del Estado) acordado en el Pacto de Estado contra la Violencia de Género, como mínimo para avanzar aplicando las 214 medidas aprobadas tras un año de debates, que sin presupuesto quedan en papel mojado.
Como no vamos a protestar por el incumplimiento en el Proyecto presupuestario del Gobierno? Estamos cansadas de asesinatos, más de 900 mujeres en los últimos quince años, que han dejado 169 huérfanos!!!! Pero claro, para el Presidente Rajoy con ponerse el lazo morado, le basta... y lo que las feministas nos preguntamos es  ¿a costa de cuántas vidas de mujeres, niñas y niños se han hecho propaganda y publicado falsas promesas de mejora el Presidente y la Ministra de igualdad" Dolors Montserrat?
No es que no haya dinero, es que las prioridades del Gobierno son otras, como aumentar el presupuesto de Defensa en 819 millones (10,7% más que en 2017) o seguir financiando rescates de bancos y autopistas, no la dignidad de las vidas del 51% de la población.
Mientras en el Pacto se dice que los Presupuestos Generales del Estado destinarán, vía transferencias a los ayuntamientos un incremento anual de 20 millones de euros y 100 más a las Comunidades Autónomasespecíficamente para medidas de Violencia de Género, el Proyecto de PGE 2018 presentado ‘ordena’ (sin tener competencia para ello) a los 8.000 ayuntamientos y las 17 CCAA que los saquen de su sistema general de financiación, toma ya, gol por la escuadra que nos han metido!!! Este recorte del 60% del presupuesto pactado afecta a la prevención en centros educativos y de salud, de competencia autonómica, y a la atención primaria o de proximidad a las mujeres y sus hijas e hijos, atribuida por el artículo 19 de la Ley O. 1/2004 a entidades locales y comunidades autónomas, pero parece ser que a nadie le importa.... Abortamos, también la aplicación del Convenio de Estambul, y me gustará mucho ver como informa, este año, España al Consejo de Europa, que exige reforzar la atención social y policial sin supeditarla a la presentación de denuncia judicial, y extender la prevención y la protección a la violencia fuera de la pareja..
Incluso los 80 millones de aumento en la Administración central para ‘mayores o nuevas medidas de ámbito estatal contra la violencia de género’ no son reales, porque su anuncio en la Presentación o Libro Amarillo del Presupuesto no se corresponde con las cuantías reflejadas en los Programas de Gasto reales o no está especificada en partidas destinadas específicamente a actuaciones contra la Violencia de Género.
Los 100 millones negados a las Comunidades Autónomas, afectan a 47 de las 214 medidas del Pacto
En Educación, imposibilitan la prevención, detección precoz y atención a casi 10 millones de estudiantes (8,13 millones en Infantil, Primaria, Secundaria, y 1,5 Universidades), específicos para las diferentes violencias sexualescon profesorado con formación y dedicación e informes de seguimiento del Consejo Escolar, la Inspección y las Unidades de Igualdad, así como desincentivar la demanda de prostitución en jóvenes.
En Sanidad no se aplicarán las medidas para Centros de Salud y hospitales y su coordinación con los servicios de atención jurídica, psicológica y social, policía y Juzgado de VG en la Unidad de Apoyo Localel plan de atención psicológica e integral a los hijos/as de víctimas mortales y la atención a víctimas de trata sin papeles.
En los servicios sociales, jurídicos y psicológicos de proximidadsin dinero no de pondrá en marcha un nuevo sistema -compartido por Comunidades Autónomas y Entidades Locales- de acreditación de la condición de víctima de violencia de género, a efectos de protección socioeconómica y de seguridad, incluyendo las zonas rurales; la atención a huérfanos de víctimas, Puntos de Encuentro Familiar, atención a la violencia sexual y a mujeres que ejercen la prostitución y aplicar las nuevas medidas para mujeres mayores, transexuales o transgénero, Asistencia Personal a mujeres con diversidad funcional/discapacidad y migrantes sin papeles.
Los 20 millones de euros negados a los ayuntamientos afectan a 12 medidas del Pacto, y nos afectan a todas y a todos!!
En primer lugar para la restitución a los ayuntamientos de la competencia en igualdad y violencia de género, máxime cuando el Gobierno tampoco ha presentado el Proyecto de Ley para modificar la Ley 27/2013 que se la quitó, permitirles la contratación de personal para ello y garantizar en todo el territorio servicios profesionales, estables y de proximidad, de atención jurídica, psicológica y social de calidad a todas las mujeres víctimas y a los menores bajo su patria potestad o custodia, tanto si viven en una comunidad u otra, o en un municipio urbano o rural, peninsular o insular. Sobre ellos han de crearse Unidades de Apoyo Local integradas por dicho personal, lapolicía o Guardia Civil y el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de su ámbito, con independencia de la interposición de la denuncia, para el seguimiento social y de seguridad individualizado. Actualmente el Ministerio del Interior está transfiriendo, a coste 0, la protección de las víctimas a la Policía Local. 
Frente a la violencia sexual, muchos Ayuntamientos -sin competencias por la Reforma del Régimen Local en 2013 y aplastados por el Techo de Gasto- están respondiendo, sobre todo tras la movilización feminista y social de los sanfermines de 2016 y de la sentencia de abril de 2018, frente a la inhibición del Estado central. La polémica sentencia 18/2018 de la Audiencia Provincial de Pamplona, entre otras cosas, minusvalora los servicios sociales y de la policía municipal (que estuvo toda la noche visionando vídeos para identificar a los violadores y los detuvo 8 horas después de la violación) y foral y la asistencia psicológica a la victima
 
Somos 1.447.687 mujeres, el 7,2% de la población femenina mayor de 16 años en España, quienes hemos sufrido alguna vez violencia sexual fuera de la pareja (Macroencuesta 2015). De ellas 120.641 en el último año: 48.256 por violación, de las que sólo se denuncian1.300 anuales, el 4%, y 72.384 otras agresiones sexuales. Hay una mala respuesta judicial, no hay educación sexual, ni prevención y atención que contrarresten el aumento de prácticas machistas y violentas. 
 
Pero incluso el incremento de 80 millones en la Administración Central, el 40% restante del Pacto, es incierto. El cuadro de la pág. 212 de la introducción/Libro Amarillo no tiene correspondencia con el Presupuesto en sí.
Más de la mitad, 43 millones, se asignan al Ministerio del Interior. 38,1 millones para “Aumento del número de horas y de efectivos que atienden a las víctimas” supondría crear 1.195 plazas dedicadas exclusivamente a VG, que es casi DUPLICAR en lo que queda de año los 1.322 policías en las Unidades de Familia y Mujer, un 15% menos que en 2012, atendiendo cada policía una media de 51 mujeres¿Es creíble? 
En el Ministerio de Justicia se habla de aumentar 13,6 millones, en 4 apartados de los que ninguno tiene partida ni objetivos específicos de VG cuantificados (Juzgados de Violencia, Asistencia jurídica gratuita, Unidades de Valoración Forense Integral, Oficinas de Asistencia a las Víctimas, Fiscalías especializadas, Convenio con Colegios Psicólog@s para asistencia a las víctimas y perit@s en VG y Trata).
En el Ministerio de Empleo y Seguridad Social hay 12,3 Millones.7,4 para Renta Activa de Inserción (537,84 euros/mes a 1.536 mujeres) no están desglosados dentro de la partida 48801 del Programa 251M (979,88 millones para 203.456 personas). Los 4,9 para Pensión no contributiva de orfandad de la Seguridad Social están bien, pero para realizarla es necesaria una ley aún no aprobada.
El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad: No aumenta 9,2 Millones, sino 7,8 más que en 2017 (de 31,7 a 39,5) para la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género. El Instituto de la Mujer, queda en 19.838.990 euros, un 0,49% más que en 2017, mientras la subida general del PGE es del 3%.
Por último, los 2 millones del Ministerio de Hacienda y Función Pública no suponen incremento de las Ayudas de la Ley 35/1995 de ayudas y asistencia a las víctimas de delitos violentos y contra la libertad sexual.

Esto es una vergüenza, y ya no estamos solo cansadas de que nos roben, estamos cansadas que de nos mientan!! Por eso este 16 de mayo, volveremos a las calles, sí, a esas que también son nuestras!! 

Jessica Castaño

martes, 2 de mayo de 2017

Taller de autodefensa

Hoy en día, volver a casa sola y tarde, se convierte en un acto revolucionario.

Transgredir todas las alarmas del "te puede pasar algo", es una reivindicación de que el miedo a la violación o la violación en si misma, no nos va a encerrar en casa.

Que somos libres de movernos en el tiempo y el espacio.

La sociedad piensa que la superioridad del violador es simplemente física, pero esto no es cierto, está avalado para cometer ese acto por esa misma sociedad.

A las mujeres no se nos prepara para defendernos, ni a golpear, ni a agredir. Se nos enseña la delicadeza, a evitar el peligro y "ser buenas chicas". Porque si eres una buena chica nunca te pasará nada malo.

Por eso reivindicamos la autodefensa feminista. No vamos a esperar una vez más a que vengan a salvarnos (y menos instituciones tan marcadamente machistas como la policía, la judicatura, o la guardia civil), lo vamos a hacer nosotras. Y usaremos nuestra agresividad, rabia, capacidades e inteligencia para hacerlo.

A las mujeres desde pequeñas, se nos niega la rabia, la fuerza y la agresividad, parece que es patrimonio de los hombres, pero es una reacción natural ante el peligro o la amenaza. La vulnerabilidad e indefensión aprendida de las mujeres nos deja desvalidas y nos impide ser seres autodeterminados y libres, dueñas de nuestro destino. La autodefensa es todo lo que nosotras podemos hacer para tener el control de nuestras vidas y que estas sean seguras en todos los aspectos. Es invertir el rol que el sistema nos ha asignado en situaciones en las que deberíamos representar el papel de víctimas.

La autodefensa feminista va más allá de aprender técnicas de defensa personal. Ya hemos visto que no sólo sufrimos violencia física y sexual, también sicológica y emocional de manera cotidiana. La obediencia y sumisión en la que se nos educa a las mujeres tiene unos efectos devastadores en la autoestima, que hace que nos culpabilicemos del malestar y la frustración que sentimos en nuestras vidas. Tanto si asumimos estos roles como si intentamos salir de ellos nos sentimos culpables: ahí está la trampa. Este sentimiento provoca actitudes de pasividad-victimismo y bloquea nuestra rabia, necesaria para el cambio.

Ante esta obediencia que anula nuestra autonomía, que nos aísla e impide defendernos, la autodefensa nos sirve de herramienta para avanzar, refuerza nuestra autoestima, nos ayuda a concienciarnos sobre los roles que el sistema nos asigna y nos enseña a reconocer las múltiples maneras en que somos agredidas cotidianamente. Tiene mucho que ver con conseguir una autoestima alta, saber querernos, respetarnos a nosotras mismas, saber poner límites a la gente y no aguantar actitudes machistas.

Ante la violencia cotidiana que sufrimos las mujeres, no podemos quedarnos sentadas esperando que este sistema capitalista y patriarcal o sus representantes directos (jueces, militares, policía, polític@s...) resuelvan estos problemas, cuando es el sistema patriarcal capitalista quien los provoca y estas instituciones quienes las ejercen y la legitiman. Que nos atacan, pues nos defendemos. No podemos delegar nuestra seguridad y nuestras vidas en l@s demás. Para resolver estos problemas sociales es necesario organizarse, apoyarse en las demás, dialogar con el grupo, construir espacios colectivos. La inexistencia de un movimiento feminista fuerte y potente es una de las razones de la regresión y el retroceso actual que se está produciendo en la situación de las mujeres.

¡MUJER, APRENDE A DEFENDERTE!

Jessica Castaño



viernes, 11 de noviembre de 2016

Los medios de comunicación en la lucha contra la violencia de género


El movimiento feminista y las actuaciones políticas han sido fundamentales en la lucha contra la violencia de género. Pero los ciudadanos no conocen el problema a través de activistas o de políticos, sino a través de los medios de comunicación. El compromiso de los medios de comunicación en la lucha contra la violencia de género ha sido una característica específica de España, que puede explicar el elevado conocimiento del tema por parte de la ciudadanía, lo que ha legitimado las políticas públicas que se han llevado a cabo. Esta actitud proactiva se constató, fundamentalmente, en la década de los años ochenta y noventa, cuando eran los medios quienes contaban el número de mujeres asesinadas y denunciaban la existencia de maltrato en el hogar. Contribuyeron a dar visibilidad a lo que, gracias a la aprobación de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género en el 2004, pasaría a denominarse ‘violencia de género’. Poco a poco se han introducido cambios en la manera de informar sobre la violencia de género, de manera que las noticias van más allá de ser una crónica de sucesos, y pasan a enfocarse como un problema social. Hemos logrado una mejora sensible en el tratamiento del tema por parte de la prensa escrita respecto a años atrás, pero aún queda mucho camino por recorrer. En el caso de la televisión, también los programas informativos cumplen este papel de información y sensibilización ciudadana. En las televisiones no hay noticia que justifique implícitamente la violencia: ni se culpabiliza a las víctimas ni se atribuye a patologías del agresor. Tampoco aparecen estereotipos o tópicos que banalicen la violencia contra las mujeres. Y las noticias no se centran sólo en las agresiones, sino también en las actuaciones policiales y judiciales (que muestran que no hay impunidad para el agresor), introducen declaraciones de políticos y de activistas sociales, y muestran el rechazo de la ciudadanía en forma de concentraciones o manifestaciones. Los medios también introducen noticias temáticas, con estadísticas sobre violencia de género, encuestas, programas específicos para su erradicación, etc.Lo destacable de este proceso, y más allá de problemas concretos que pueden persistir en el tratamiento informativo de la violencia de género, es que se produce un cambio en el enfoque de las noticias, entendidas como un problema social y no sólo como algo que pertenece al ámbito privado. Los medios de comunicación hacen así una contribución importante a la lucha contra la violencia de género. Pero podrían hacer más. Y quiero referirme específicamente a la televisión, por el fuerte impacto que tiene en la opinión pública.En el caso de la televisión, el problema no está tanto en los programas informativos, sino en algunos programas de entretenimiento emitidos por televisiones privadas, en los que la imagen de las mujeres se presenta plagada de estereotipos y prejuicios,  que valoran el cuerpo de las mujeres y no tanto sus capacidades, y alimentan la idea de desigualdad, que es el sustrato profundo por el que se reproducen y naturalizan esquemas inconscientes patriarcales. Programas como ¿Quién quiere casarse con mi hijo? (emitido por Cuatro) o Sálvame, de Telecinco, son un ejemplo. Y en algunos programas incluso se ha hecho de la violencia de género un espectáculo directamente. En el año 2004 se firmó el "Acuerdo para el fomento de la autoregulación sobre contenidos televisivos e infancia"  entre el gobierno español y las grandes cadenas televisivas. El acuerdo se renovó en el 2007, con el objetivo de poner límites a la "telebasura", al menos en horario de protección infantil. Pero este acuerdo no es respetado y numerosos programas siguen invitando a hombres con antecedentes de malos tratos.Hoy en día no resulta nada esperanzador que las grandes cadenas privadas, en su disputa por la audiencia, recurren al uso del cuerpo de la mujer y a la violencia como espectáculo. Como tampoco lo es la debilidad de los gobiernos ante el poder de los medios. Ni la autorregulación por sí sola ni la regulación aisladamente pueden conseguir que se avance hacia una mejor calidad en los contenidos y programas. La combinación de ambas puede ser como una lluvia fina que vaya impregnando el  quehacer cotidiano de los medios. Pero sobre todo, y esto es básico, necesitamos una sociedad exigente respecto a los contenidos de los medios y, para lo que estamos tratando, esto implica el rechazo de la violencia de género y el que las aportaciones de las mujeres tengan visibilidad. Porque, finalmente, se trata de combatir todo tipo de violencia contra la mujeres y de avanzar en la igualdad de derechos y oportunidades.

Jessica Castaño Castaño(Presidenta de la Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas de Asturias)

jueves, 27 de octubre de 2016

ADHESIÓN AL PACTO

ADHESIÓN AL PACTO ( Asociación de mujeres separadas y divorciadas de Asturias)

La violencia de género es la manifestación extrema de la desigualdad, evidencia de un déficit democrático y es uno de los síntomas de la incompleta ciudadanía de las mujeres.

Esta violencia está directamente relacionada con la situación de desigualdad entre mujeres y hombres que persiste en la actualidad. Existen factores socio- culturales que aplican, mantienen y justifican esta desigualdad entre los hombres y las mujeres como pueden ser los roles establecidos por determinados estereotipos, la desigual distribución del tiempo, la masculinización de espacios públicos, la falta de sensibilización de los problemas que conllevan la imposición de roles por la sociedad. Estos factores socioculturales no pueden combatirse sin el interés, la implicación y el compromiso de la propia sociedad.

La violencia de género se puede dar en todos los grupos sociales y en todos los niveles socioeconómicos y culturales. El agresor ejerce la violencia para someter a la mujer y perpetuar así la relación de dominio y control.

Ante esta violencia las asociacion firmante de este documento entiende que la violencia de género es un atentado contra la paz y el libre desarrollo de las personas y contra la democracia. Además entendemos que la violencia de género ocurre por valores, creencias y actitudes aprendidas que se transmiten y queremos trabajar por una sociedad libre de violencia donde predominen formas de convivencia plural y solidaria.

El pacto social tiene como objetivo conseguir un rechazo social de la violencia de género, así como promover modelos alternativos de convivencia, en el marco de una cultura de la paz, para llegar a una tolerancia cero de la violencia contra las mujeres.

En este momento, Manifestamos los siguientes compromisos:

-A visibilizar la realidad y amplitud de la violencia contra las mujeres

-Considerar la violencia de género una cuestión de dominio público, no una cuestión privada en la que no se debe intervenir

-Expresar públicamente nuestro rechazo a la violencia-Consideramos la doble vulnerabilidad de las mujeres y niñas con alguna discapacidad física, psíquica y/o sensorial 

-Promover y apoyar las iniciativas de prevención de la violencia de género que se produzcan en la ciudad y comunidad autónoma

 -Difundir información entre las socias y socios y dar a conocer los diferentes servicios para las víctimas de violencia de género.

-Participar en las manifestaciones públicas de rechazo a la violencia hacia las mujeres

-Apoyar iniciativas que se celebren en el seno del organismo o entidad exposiciones o cualquier tipo de actividad relacionada con el impulso de la igualdad

-Hacer seguimiento del Pacto, promoviendo la adhesión de colectivos, asociaciones y otras entidades

-Proporcionar materiales de información sobre servicios de atención a mujeres que sufren situación de maltrato

-Difundir públicamente los diferentes recursos para las víctimas de la violencia de género que existen.-Potenciar los programas y actividades que incorporen nuevos modelos de convivencia y una cultura de paz

-Apoyar y promocionar las iniciativas que realice la Comisión de trabajo contra la violencia de género

-Apoyar las iniciativas que desde el tejido asociativo, cultural, académico o político puedan desarrollarse en relación a la erradicación de la violencia contra las mujeres

-Tener en cuenta iniciativas y/o acciones para el cumplimiento de estos compromisos la eliminación o no creación de nuevas barreras arquitectónicas, de comunicación, de información y de actitud con el fin de realizar una verdadera integración social en igualdad de oportunidades que el resto de las mujeres sin discapacidad.

          Jessica Castaño

martes, 18 de octubre de 2016

UN MUNDO SIN MOSTRUOS


Un mundo sin monstruos. Para eso estamos aquí hoy. Para hacer lo posible porque muchos niños puedan vivir lejos de esos monstruos que les dan miedo. Monstruos que en la mayor parte de los casos a pesar de maltratar, ultrajar y despojar a las mujeres de su felicidad, son ellos los que con su abuso de poder, fuerza y agresividad lo pierden todo. Son monstruos que a pesar de someter, doblegar, golpear o asustar son ellos los que hacen añicos su dignidad, no las de sus víctimas. Monstruos que con sus prohibiciones, sus imposiciones, sus celos, su tiranía, dominan, enclaustran, aislan pero que pierden la capacidad de dar, de confiar y de compartir en igualdad.

 

Solo los cobardes insultan y tratan de minar a una persona por el hecho de ser mujer. Solo quien es tan básico y con tal complejo de inferioridad es capaz de tratar de creer que puede manejar o cohibir a una mujer para dominarla a su antojo. El machismo que desprenden por los poros es proporcional a su incapacidad de ser persona, de tener algo de humanidad. Solo un cobarde es capaz de tener ese tipo de actitudes porque solo así enmascara su incapacidad de ver de igual a igual a una mujer.

 

Nuestra misión es tratar de ayudar y apoyar a las víctimas que en la mayoría de los casos no siguen con el maltratador porque sean masoquistas o disfruten con su dominio, sino porque se sienten indefensas y se ven incapaces de romper con la relación, porque se sienten destruidas, sin ganas de vivir porque se las ha quitado el maltrato. Tenemos que hacerles ver que no están solas, concienciar a nuestro alrededor que esto es una lacra a erradicar y que solo juntos y demostrando no tener miedo a esos monstruos podremos ayudar a mamás como las del video a salir adelante y a sus hijos darles su derecho de ser felices y vivir sin miedo. Una sociedad contra la violencia de género, lo vemos en muchos carteles y slogan. Pero debemos hacer lo posible porque sea una realidad
                                                                     
                                                                                             Marta María Alonso Guijarro
 
 

viernes, 14 de octubre de 2016

UN NUEVO INVENTO. .. EL SAP

Después del caso de Susana Guerrero, mujer afectada por un dictamen de sentencia en base al Síndrome de Alienación Parental, que vergüenza defender la aplicación de este falso síndrome, dándole una validez que no tiene, otorgando custodias a padres pedófilos, padres violentos o ambas cosas a la vez, es machista y anula la correcta investigación de los casos.Para quien no haya escuchado hablar de Síndrome de Alienación Parental, decirles que este falso síndrome afirma que los hijos han sufrido un lavado de cerebro por parte de uno de los cónyuges tras la separación o el divorcio, y que es por eso por lo que odian al otro cónyuge y no quieren ir con él. Generalmente es la madre la que “lava el cerebro”, y es el padre el odiado. De hecho antes se llamaba “Síndrome de la Madre Maliciosa”.Los abogados, psicólogos, jueces y juezas que entienden que este síndrome es real y le avalan, entienden de una forma perversa que un niño o niña puede verse afectada por él, y en base a ello consideran falso su testimonio, pues consideran que estos están enajenados de la realidad, no dando lugar siquiera a que puedan existir causas válidas que justifiquen este rechazo.Las custodias que se quitan por este motivo, sin haber una investigación que compruebe cuáles son las causas reales que han provocado el rechazo del hijo o hija hacia su padre, solo beneficia a los padre pedófilos que han encontrado la puerta por donde burlar la justicia, desde luego, la jugada de Richard Gardner, el inventor del SAP, era una jugada maestra. Si investigamos un poco sobre este señor, descubriremos su pasado pedófilo y su sospechosa historia, no solo logró convencer con su teoría a jueces y abogados, sino que se lucró de ello durante más de 30 años y dejó un legado editorial sobre su teoría. Ejerció como perito en cientos de litigios de custodias basándose en su invento, poniendo al servicio de hombres maltratadores y abusadores sexuales de niños y niñas el diagnóstico que había inventado.El SAP no existe, la comunidad científica lo ha rechazado sistemáticamente por no cumplir los mínimos para considerar que sea un síndrome y menos aún un trastorno o enfermedad mental catalogado de forma diagnóstica.Pero no hay nada mejor para defender lo indefendible que inventarse un síndrome, curiosamente contra la mujer, y lo que es peor, contra los niños o niñas.Son numerosas asociaciones de hombres que son férreos defensores del mismo, porque es un invento que les beneficia; estos señores no tienen en cuenta a la Organización Mundial de la Salud, que dice que tal síndrome no existe, al Consejo General del Poder Judicial, que recomiendan que no se use, a la Asociación “Save the Children”, que califica de preocupante su uso por conllevar desprotección a los menores, o a la Asociación Española de Neuropsiquiatría, que califica al SAP como un “grave intento de medicalizar lo que es una lucha de poder por la custodia de un hijo” . De hecho esta última dice también que tiene un claro sesgo de género, pues la mayoría de los cónyuges “alienadores” son mujeres, si esto no es machismo, díganme qué es.Es hora de hablar clarito, aquí lo que hay por debajo es un problema de patriarcado, de desigualdad, de querer saltarse los avances de los derechos que las mujeres han ido adquiriendo, de un sistema profundamente machista que se siente amenazado, que siente miedo ante la posible pérdida de poder.

  Jessica Castaño

miércoles, 12 de octubre de 2016

Jornadas 40 años de Feminismo en Gijón ( octubre 2016). Centro Antiguo Instituto

Exposición en la segunda planta

Día 10: Las aportaciones del Feminismo a la cultura política de la democracia
Día 11: Nuestros cuerpos, nuestras vidas
Día 12: Derivas y desafíos de la igualdad

Día 14: Presentación del libro de la historiadora Carmen   Suárez
"Ciudadanía (des)igualitaria. El feminismo asturiano  entre el Franquismo y la Transición"
                      20 h. en  Librería La buena Letra.
                      C/ Casimiro   Velasco 12 Gijón













martes, 6 de septiembre de 2016

¿Libertad?


Una reflexión sobre la forma de vestir de la mujer musulmana
 Eran todas tan distintas, unas tapadas por completo, otras solo la cabeza o el pelo, muchas vestidas de esa forma que aquí llamamos normal. Vimos de todo. Y preguntamos, preguntamos a Essam, nuestro guía en Egipto, que porqué. Aquel día me sorprendió mucho la respuesta, ahora no tanto, después de mucho tiempo viendo, leyendo, reflexionando.
 
Essam nos dijo que el dinero era la principal causa, sobre todo entre las jóvenes. Nos dijo que las pobres, con un par de telas se arreglaban, las que tenían más posibles, compraban ropa y ropa de todo tipo. A veces pienso que nos lo dijo para quitarnos de en medio, pero creo que no, que esa era también una razón aparte de muchas otras y una de ellas, la principal: la libertad. Pero no la libertad mal entendida y viciada que estos días leemos a las mentes rápidopensantes, esa que dice que son ellas las que libremente escogen. ¿Es libre alguien que "escoge" tapar todo su cuerpo para no incomodar a su comunidad?, ¿qué libertad es esa que pone sólo en las mujeres el yugo de la decencia y la moralidad de su religión?
 
Yo no me lo creo. Yo creo que el fondo de la cuestión es que hoy, 2016, las mujeres de muchos países, de muchas culturas, de muchas religiones, no son libres. No pueden decidir. ¿Puede una mujer musulmana bañarse en la playa? Sí, le dice su comunidad, pero hazlo completamente tapada. No, le dice occidente, con la hipocresía y el cinismo de una supuesta ofensa por una prenda de vestir, que alguien con mentalidad capitalista vio como un nicho de negocio.
 
El problema no es el burkini, el problema es la ceguera de una cultura patriarcal que impone sus prejuicios y sus vicios siempre sobre las mismas. Igual de opresor es quien se ofende con el cuerpo de una mujer y la obliga a taparse o a vestirse según equis estereotipo, como aquel que la obliga a quitarse una prenda en un espacio público, argumentando lo que no tiene explicación. El resultado es siempre el mismo: la humillación de las mujeres, la negación de su cuerpo y de su libertad, pero esa libertad real, esa que nos dice que las mujeres también somos personas y ciudadanas de libre derecho.
 
Mientras tanto, sigan mareando la perdiz y quedando en superficialidades, que otras seguiremos gritando.
                          Blanca Esther Baranda Rilo
 

Lega, lega, legaliza queeee???

El argumento moral de la libre disposición del cuerpo por parte de la mujer podría tener sentido en un mundo ideal en el que 8 de cada 10 prostitutas no estuvieran directa o indirectamente bajo el control de mafias nacionales e internacionales. Como no es el caso, dudo mucho que ellas puedan hablar en nombre de esa mayoría de mujeres que han salido engañadas de sus países para ejercer la prostitución, del mismo modo que nada tiene que ver con la prostitución “de lujo”, que se sitúa lejos del alcance de las mafias. Me parecería poco juicioso pensar que porque existan voces minoritarias (y quizá genuinamente libres en el ejercicio) a favor de la legalización se pudiera extrapolar la demanda al conjunto del colectivo
 
En mi opinión los argumentos a favor de la legalización de la prostitución son muy difíciles de sostener con evidencia empírica en la mano. Primero, porque es falso que la demanda de prostitución sea inelástica y no se pueda incidir sobre ella. Segundo, porque la legalización no sólo no aflora el mercado negro de la prostitución sino que lo expande y engorda a las mafias que se nutren de él. Tercero, porque la prostitución se parece más a una forma de esclavitud que a un trabajo remunerado ordinario a tenor de sus secuelas. Y por último, porque las organizaciones de prostitutas que defienden la legalización no se parecen en nada a la inmensa mayoría de damnificadas por la explotación sexual.
 
 Desde mi punto de vista, las políticas más efectivas sobre la prostitución son las que se plantean en los países abolicionistas del norte de Europa: sanción a los proxenetas y usuarios, dando una vía de salida y reinserción a la prostituta, la victima genuina. La prostitución supone en casi todos los casos una cosificación de la mujer y es una actividad que se mueve en la periferia social, entre la marginalidad y la delincuencia. Cualquier política pública que quiera abordar este tema debe tener presente que la principal prioridad es la defensa de la mujer, de ahí que crea que la mejor manera de hacerlo sea penalizando la explotación sexual y no dándole carta de naturaleza.
                                        Jessica Castaño 


 

domingo, 4 de septiembre de 2016

NUNCA TE OLVIDAREMOS PILAR


 Con lágrimas en los ojos y viendo al cielo No se puede decir otra cosa que GRACIAS
Gracias a esa gran mujer por darnos la oportunidad de compartir cada momento en el cual nos enseñó lo valiosa que es la vida, nos enseño a sonreír a luchar a amar y vivir cada instante intensamente.

Te decimos adiós y aunque queda un espacio vació que nadie puede llenar en nuestros corazones nadie te podrá olvidar porque es ahí donde vivirás por siempre.
Como no recordarte cada día, si eras una de las causas de nuestra valentía para luchar.

A lo largo de nuestra vida, ésta nos regala la presencia de un ser irrepetible al que nosotros tenemos la suerte de conocer. Una persona que su sola presencia irradiaba tanto coraje, que toda aquella que está a su lado se siente fuerte. Mientras sigamos viviendo, formarás parte de nosotras


                                                                                                JÉSSICA CASTAÑO

martes, 9 de agosto de 2016

RECATO PLAYERO

El topless empezó a popularizarse a finales de los años 60 cuando los movimientos feministas adquirieron una gran relevancia. Poder tomar el sol con el pecho descubierto, transgrediendo las costumbres puritanas, suponía  y supone un logro en la lucha por la igualdad de género.

Hoy  es una costumbre tan extendida que no supone ni un escándalo ni un dilema moral para casi nadie. Y digo casi nadie, porque de todo hay.

Me niego a pensar, que las mujeres nos vamos a quedar calladas antes esta tremenda demostración de diferencias.

Nunca entenderé la verdadera misión del top que llevamos las mujeres en la playa o en la piscina, ni porque algunas veces nos ruborizamos, si encontramos a algún amigo. Siempre sintiéndonos culpables. Si algo no puedo ni soportar, es pensar que yo tengo que ir con la parte de arriba de mi bikini y los hombres no, que por cierto algunos tienen  más tetas, y  no tienen  que hacerlo.

¿De qué depende? ¿Qué hay de malo en las  tetas de una mujer  y de bueno en las de los hombres? ¿Cómo les hablamos a nuestros hijos de la igualdad si la misma ley demuestra lo contrario?

Asociaciones ultraconservadoras y pro-familia, recogen firmas para quitarnos derechos al resto de personas, ya que las personas que hacemos topless, somos zafias, y degradamos las playas. Y yo me pregunto, ¿qué harán con los niños en invierno? ¿No podrán ver televisión tampoco.? Porque actualmente hasta para vender un rollo de papel ponen a una mujer con poco ropa. ¿No sería mejor educarlos entendiendo que el cuerpo es algo natural, que cada cual es dueño de el y que no significa ninguna vergüenza mostrarlo?. Todo ello siempre y cuando la actitud sea de respeto con el otro y no de provocación. Los niños no tienen maldad. Las ideas raras están en lo que los educan

En resumen, en  la educación y en la actitud esta el permiso de usar lo que nos venga en gana.  Y no olviden, ultraconservadores, que en las noticias de las 14:00 horas, se ven los cuerpos  descuartizados por  las bombas o los atentados en París, Túnez o Kuwait 

Pero para ustedes es mas recomendable que sus hijos e hijas  vea los muertos y el sufrimiento antes que una revista erótica... No vaya a ser que se nos transforme..

JESSICA CASTAÑO

domingo, 31 de julio de 2016

Pacto social contra la violencia sobre las mujeres del Principado de Asturias 21 de julio 2016

El Consejo Asturiano de la Mujer, las Comisiones de Seguimiento del Protocolo Interdepartamental contra la Violencia de Género y de la Red de Casas de Acogida y el Observatorio Permanente contra la Violencia de Género del Principado de Asturias, junto con todos los grupos parlamentarios y el Gobierno de Asturias han trabajado conjuntamente para lograr este Pacto Social contra la Violencia de las Mujeres del Principado de Asturias en el que se llega a un consenso para redoblar los esfuerzos que se han venido realizando hasta la fecha, sosteniendo e incrementando los servicios, colaboraciones y cooperaciones ya instaurados en la estrategia de protección a las víctimas y aislamiento social de los agresores.
 










 

sábado, 9 de julio de 2016

SASKIA SASSEN

Hoy he tenido el placer de escuchar a la socióloga norteamericana Saskia Sassen, y he llegado a la conclusión de que, a resultas de la globalización económica, el retorno de las llamadas ‘clases de servidumbre’ están compuestas en su mayoría por mujeres migrante.

Se está feminizando la supervivencia. La producción alimenticia de subsistencia, el trabajo informal, la emigración o la prostitución son actividades económicas que han adquirido una importancia mucho mayor como opciones de supervivencia para las mujeres . La participación de las mujeres está creciendo, tanto en los sectores económicos legales como en los ilegales.  El tráfico ilegal de mujeres para la industria del sexo está aumentando como fuente de ingresos y las mujeres son el grupo de mayor importancia en los sectores de la prostitución y la industria del sexo. Las mujeres  entran en el macronivel de las estrategias de desarrollo básicamente a través de la industria del sexo y del espectáculo y a través de las remesas de dinero que envían a sus países de origen. Ambas estrategias tienen cierto grado de institucionalización de las que dependen cada vez más los gobiernos . La exportación de trabajadores y trabajadoras y las remesas de dinero son herramientas de los gobiernos para amortiguar el desempleo y la deuda externa. La tesis de Sassen es que las actuales condiciones sistémicas con altos niveles de desempleo y pobreza, la disminución de los recursos del Estado en lo relativo a los necesidades sociales y la quiebra de un gran número de empresas hacen posible la existencia de una serie de circuitos con un relativo grado de institucionalización por los que transitan sobre todo mujeres: “Estos circuitos pueden ser pensados como indicadores, siempre parciales, de la feminización de la supervivencia, dado que estas formas de sustento, de obtención de beneficios y de garantizar los ingresos gubernamentales se realizan, cada vez más, a costa de las mujeres. Las trabajadoras ‘genéricas’ son el modelo ideal para la economía neoliberal: son flexibles e intercambiables.
 El hecho innegable es que está creciendo el segmento de mujeres que se insertan en el mercado de trabajo global. Para Sassen, “la globalización ha producido otro conjunto de dinámicas en las cuáles las mujeres están desempeñando un rol crítico”.
La globalización de las políticas neoliberales lejos de dejar un saldo positivo para las mujeres, significa mucho más trabajo gratuito y mucho más trabajo mal pagado; además, la lógica excluyente implícita en el neoliberalismo ha empobrecido más a los pobres, que en su mayoría son mujeres.
Todos los datos avalan empíricamente la idea largamente sostenida por el feminismo de la feminización de la pobreza. La globalización, en su versión económica y neoliberal, es un proceso que está ahondando cada vez más la brecha que separa a los ricos de los pobres y ha llevado al límite la lógica del beneficio por encima de cualquier proyecto ético y político de desarrollo humano. En este contexto de ganadores y perdedores, las mujeres no se encuentran entre los ganadores porque su inserción en la nueva economía se está realizando en un terreno marcado por la desigualdad de género. El capitalismo neoliberal  ha renovado el pacto histórico e interclasista con el patriarcado a partir de unos nuevos términos. Ha eliminando una buena parte de las cláusulas, pero ha dejado intacta la médula de ese pacto que se traduce en subordinación a los varones y explotación capitalista y patriarcal.
Esta mujer que se inserta en el mercado de trabajo global se ve atrapada en una jornada interminable  a causa del aumento del trabajo gratuito e invisible del hogar y ahora, además, accede al mercado de trabajo como trabajadora ‘genérica’.
Todos estos motivos muestran la necesidad de que el feminismo construya un discurso crítico hacia la globalización económica. Los datos apuntan a la necesidad de que los argumentos feministas tengan un espacio relevante en los movimientos antiglobalización, hasta el punto de que las alternativas que se formulen al neoliberalismo tengan como uno de sus ejes centrales la desigualdad de género. Esto requiere que el feminismo se articule críticamente contra la feminización de la exclusión social y contra la feminización de la supervivencia.                        
 
                                                                             Jessica Castaño
 
 
 

martes, 7 de junio de 2016

NO SOY NI FEMINAZI, NI HEMBRISTA

NO SOY NI FEMINAZI, NI HEMBRISTA, que quede claro. Creo que la igualdad, en las cosas justas, para mujeres y hombres , y si eso es  ser feminista, obviamente lo soy.
 
Llámame feminista cuando hable del aborto libre, de la necesidad de una ley contra el acoso callejero, de la desigualdad, el sexismo o de que los hombres gozan de privilegios que normalizan al punto de no saber que los tienen

Llámame feminista  cuando rebata el punto de vista de alguien me manda a la cocina 'a limpiar' o a hacer un sandwich.

Llámame  feminista cuando me moleste que  al hablar de fútbol y se refieran a las hinchadas como 'madres', 'monjas' y 'zorras', siempre en femenino, siempre mujeres.

Llámame  feminista cuando me queje del acoso y me tachen de exagerada.

Llámame  feminista cuando me canse de  escuchar que cuando a una mujer le va bien, es porque se acostó con su jefe, seguramente. 

Cuando no es una talla 90-60-90 es porque le falta sexo. Cuando no tiene hijos no puede realizarse como mujer y si está soltera, debe ser miserable o debe tener una "tara" , por estar en contra de esto, llámame  también feminista.

Y ese odio por el feminismo, no lo entiendo ¿qué duele? ¿Duele que se llame FEMINismo? Se quejan de que el feminismo nos divide, de que hay que abogar por la igualdad, 'no al machismo y no al feminismo', léanse, en serio, de qué me están hablando?

Nos han mutilado los genitales, nos han tratado como propiedad de padres y esposos, nos mataron por brujas, por putas, por querer estudiar, por querer trabajar, por querer votar, por querer ganar lo mismo, por querer usar anticonceptivos, por disfrutar el sexo, por negarnos a las violaciones y cuando reclamamos ... ¿el feminismo es el problema?

Fdo: Jessica Castaño

miércoles, 25 de mayo de 2016

Un maltratador JAMÁS será un buen padre

Sólo hay que escuchar durante pocos minutos a mujeres con hijas e hijos que han sufren violencia de género y la han denunciado, para darse cuenta hasta que punto los temas relacionados con el bienestar de estos niños y niñas y los aspectos referidos a la custodia, son muy importantes en la toma de decisiones sobre la denuncia, la búsqueda de protección y la decisión de llevar hasta el final el proceso de salida y de recuperación de la violencia de género. Por desgracia sigue existiendo una creencia social sobre el hecho de que la ruptura matrimonial opera contra el bienestar de los menores, sino que existe un miedo real a la pérdida de la custodia de sus hijos e hijas que cuenta con pocos, pero, lamentablemente, significativos ejemplos derivados, en algunos casos, de malas prácticas en la aplicación de la Ley.

Un hombre que maltrata a una mujer no es un buen padre. Es una de esas verdades como puños si pensamos desde posiciones respetuosas con los derechos de las personas y desde la prevención de la violencia de género y la educación para la igualdad. Sin embargo en la realidad, y especialmente en el ámbito jurídico, no siempre se aplica este criterio como preferente. En muchos casos, las interpretaciones judiciales responden más bien a la idea de que un hombre que maltrata a una mujer, puede seguir cumpliendo adecuadamente sus obligaciones paternas.
Esto es consecuencia directa de que vivimos en un contexto social en el que la violencia masculina, especialmente si está dirigida a su pareja, sigue encontrando comprensión y justificación. Esto, como no puede ser de otra manera, afecta a la definición de las relaciones jurídicas entre mujeres y hombres, y sobretodo, afecta a las resoluciones judiciales en materia de familia y al criterio que utilizan los juzgados para tomar sus decisiones sobre custodia y bienestar de los niños y niñas, incluso en los casos de violencia de género.
Si una tiene suerte y da con un juez o una jueza que entiende que la regla general es que alguien que agrede a su pareja no es un buen padre, existe alguna posibilidad de que se apliquen las medidas cautelares, aunque son muy pocos los casos en los que se produce una suspensión de régimen de visitad. Pero si por el contrario, una cae en un juzgado cuya titular piensa que uno puede insultar, agredir, amenazar, lesionar, etc… a su pareja, sin que esto afecte de forma significativa a su papel de padre, se producen casos tan surrealistas como el que se esta dando actualmente en nuestra ciudad, donde se concede la custodia a un presunto agresor, bajo la argumentación de que tiene mejor horario laboral que la presunta agredida.
El resultado son resoluciones judiciales que desde luego no están basadas en la idea de mantener a los niños y las niñas alejados de la situación de violencia. Resoluciones que se convierten en una fuente inagotable de conflictos familiares, que sólo consiguen afectar el bienestar de los menores,  prolongar la tortura judicial de las mujeres que interponen denuncias por violencia de género, o encerrar en una espiral sin salida a las mujeres que enfrentan las situaciones de violencia sobrevenida en los procesos de divorcio, que no son pocas.
Yo no soy especialista en temas de atención jurídica a mujeres victimas de la violencia de género, pero no hace falta serlo para entender la gravedad de este problema, que hunde sus raíces más profundas en los estereotipos sexistas mas rancios, y que encuentra, muy poca comprensión en el arbitrio judicial.
Por eso, cuando escucho que este tipo de problemas han de arreglarse confiando en el arbitrio judicial, como ciudadana sólo me dan ganas de decir una cosa: Contábamos con su buen juicio y criterio confiando en que sabrían que un hombre que agrede a su pareja no es un buen padre. Esperábamos que entendieran que las relaciones familiares han de estar necesariamente basadas en el pacto y la negociación en condiciones de igualdad entre los cónyuges. No parece que este sea un criterio universal en su ámbito y nos parece muy arriesgado contar con el criterio de profesionales que incluso objetan abiertamente de estos principios básicos. No nos pidan que confiemos en su criterio si algunas personas entre ustedes creen, que el bienestar de los niños y las niñas se defiende manteniendo y, a veces imponiendo, la relación con la persona que ha maltratado a su madre, incluso dándole responsabilidades de custodia en exclusiva. Porque esto está pasando ahora mismo en los juzgados gijoneses. 
Si el criterio judicial sobre las relaciones de familia, especialmente en los casos de violencia de género, no funciona, será necesario darle la orientación adecuada. La dirección no puede ser otra que la de reconocer que un hombre que agrede a su pareja no es un buen padre. Seguramente deberíamos considerar más cosas, pero es un buen comienzo para construir un modelo de relaciones familiares más equilibrado, que reconozca que el respeto a la igualdad en las relaciones de pareja es fundamental para el cumplimiento de las mutuas obligaciones y en relación con sus descendientes.
Además, con la cifra actual de mujeres asesinadas este año que no habían puesto denuncia previa, no podemos permitirnos que el miedo a perder la custodia de sus hijos e hijas sea un elemento disuasorio para las mujeres víctimas. Pero si además queremos trabajar en la dirección adecuada para prevenir la violencia de género en el futuro de la población más joven, no creo que un modelo paterno de un hombre que agrede, sea defendible en ningún caso.
Creo, por tanto, que son muchas las razones que tenemos para apoyar un fortalecimiento, de las recomendaciones ya recogidas en la Ley contra la violencia de género, digan lo que digan las diferentes organizaciones que representan a los operadores jurídicos y judiciales. Una reforma que, desde luego debe apuntar en la dirección de buscar la complicidad de quienes son imprescindibles para su aplicación, pero que no puede olvidarse de los problemas reales que en este momento se derivan de resoluciones concebidas en algunos juzgados de violencia de género y, también, en los de familia. Ejemplos claros de lo que no debe pasar en una sociedad respetuosa con la igualdad, con los derechos de las mujeres y de los niños y las niñas.
Fdo: Jessica Castaño